Cd. Juarez, Chih.- Zoé Robledo, ha tocado las puertas de los gobernadores que, como la de Chihuahua, Maru ´´La Absoluta´´ Campos, se han negado a firmar la adhesión al polémico modelo IMSS-Bienestar, aun sigue aferrada a Robarse el dinero que envia el Gobierno Federal, para los medicamentos de la poblacion Chihuahuense, como lo han realizado todos los Gobiernos del PAN y el PRI.
Este sistema de salud es la apuesta para la fantasiosa promesa de elevar la calidad de los servicios médicos al nivel de Dinamarca, uno de tantos dislates que todos los días salen de Palacio Nacional y hacen eco por semanas o hasta años, como es el caso.
El encargo que tiene el político representante de Robledo Aburto es el de convencer por las buenas a los mandatarios de que ahora sí viene la gran inversión federal en el ramo, después de casi seis años de desmantelamiento y abandono.
Con esa difícil encomienda ha sido enviado a recorrer las entidades que no le han dado, y seguramente no le darán, el sí a la propuesta federal que hace agua por muchos de los agujeros que tiene, tras destruir todo vestigio de los intentos previos por garantizar el derecho humano a la salud que consagra la Constitución, pero no ha pasado del papel a los hechos.
Dicen que promete una bolsa casi incuantificable de recursos, que llegaría detrás de su sigilosa y cautelosa visita, fuera de los radares y supuestamente no influida ni por elecciones ni por las disputas partidistas que son el pan de todos los días entre niveles de gobierno.
Después de pintar el México color de rosa del que hay noticias en cada mañanera, el funcionario -suponemos que es funcionario- explica cómo habrá de estandarizarse en los más altos niveles un sistema nacional de salud, con cargo total al Gobierno federal. Centralizado como el Imss, como si eso pudiera ponerse de ejemplo de eficacia y calidad.
Luego viene el zarpazo. Pide gratis la red hospitalaria estatal de cada entidad que visita, sus recursos presupuestales y personal, todos sus activos y capitales para operar el gran modelo danés, que vive básicamente en la mente de unos cuantos crédulos esperanzados en la incumplida promesa de la 4T.
